IES Las Encinas

martes, 6 de abril de 2010

Experimento social


Hoy me encontré en un blog esta interesante historia... Un hombre, en una estación de metro en Washington, comenzó a tocar el violín, en una fría mañana. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. En ese mismo tiempo se calcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino de sus trabajos.
Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando. Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha. Unos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre le tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volviendo la cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, les forzaron a seguir la marcha.En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte le dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo el silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos ni reconocimientos.Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín valorado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell había colmado un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.Ésta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas.

La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla?¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música que se ha escrito, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?



20 comentarios:

Odiseo dijo...

Me parece una entrada muy interesante que nos lleva a una interesante reflexión que nos acerca a la relación entre música y belleza, a la importancia implicita que tiene cada cosa y la denotación que pueda llegar a poseer.

Para empezar creo que habría que preguntarse que es lo que atrae a la gente, que es lo que te llama, lo que te hace pensar "voy a ver que clase de arte hace la persona que está trabajando en la calle, justo delante mia"... sin embargo, dudo que ese pensamiento cruze la cabeza de la mayoría, que se contentaría con el lo nuevo, con lo raro, con lo que llama la atención.

Como conclusión diría que quizás no podamos pretender que la gente aprecie cosas que pasan por obvias y pertenecen a algo inferior, de menos clase, como lo puede ser un músico de calle a una persana de clase media-alta bastante acomodada.

Sofía Pérez dijo...

La verdad esque es muy interesante como las personas en un lugar determinado ( como puede ser en un concierto) admiran a un violinista como es Joshua Bell y después lo ven en la calle o en el metro (como es el caso de este experimento)y lo más probable es qe ni si quiera se pare a mirar o a escuchar lo que toca.

Jesús Pérez Aguilar dijo...

Pienso que muy poca gente aprecia la música,pero hay gente distinta como algunos que se pararon a escuchar.
Reconozco que si me encuentro a alguien tocando que es famoso y yo no lo sé,seguramente no me pararía,hombre pero si es algo que me llame la atención sí.

Gustavo dijo...

Gracias a los tres por participar en el blog. Bueno, a mi me hizo pensar mucho... Supongo que al crecer maduramos en algunas cosas y nos deformamos en otras. Posiblemente, la capacidad de disfrutar y percibir lo bello esté entre las segundas. Ser consciente es el primer paso para tratar de corregir algo que no nos gusta ¿no? A veces basta con pararnos un instante y escuchar con todos los sentidos para darnos cuenta de la grandeza de todo cuanto nos rodea. Basta con un instante...

Inma Álvarez Morales dijo...

Fueron pocos los que se pararon, los que supieron apreciar esa música, pero nadie supo quien era, ¿no?. Una historia curiosa.

angel onrubia dijo...

esta muy bien. no esta nada mal. me gusta. un saludo.

Patriicia dijo...

Sinceramente yo cuando hay alguien que toca un instrumento en la calle, yo tampoco me paro. La realidad es que cuando los veo solo pienso que tocan en la calle solo para sacar propina, y no me fijo si toca bien o no. Es triste... la verdad =(

El Elfo Oskuro dijo...

Yo opino que es demoledor el experimento en muchos sentidos, de como es nuestra sociedad, como está educada, yo personalmente me emociono kuando voy por la calle y hay alguien tocando, es como ponerle musica al paisaje.

El Elfo Oskuro dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=E5wI9i_c3Fc

Elena Perez dijo...

Profesor esta historia tiene toda la azón porque aunque tengamos lo mas maravilloso del mundo delante de nuestra cara no nos damos ceuntas si no nos lo dicen, es como algo de marca lo vemos como algo normal hasta que nos dicen que tiene marca.No entiendo porque somos tan superficiales;da pena...=(.
Gracias por publicar entradas como estas =)

karlos dijo...

Es algo penoso que solo nos fijemos en lo superficial sin llegar a explorar más allá de lo físico y material.

diegoprofe1@gmail.com dijo...

yo me paro cuando Javier me tira del brazo y siempre acabo agradeciéndoselo...

María Rodríguez Salas 1ºB dijo...

Me gusta mucho.

Francisco Mª dijo...

Yo siempre me paro a escuchar a estas personas. Siempre me ha gustado.
Con respecto al esperimento, me parece una buenísima idea para demostrar que la gente no ve las cosas ni teniéndolas en sus narices

Elena Álvarez Bautista. 1ºB. dijo...

Me parece muy buena la idea, ya que, sólo percibimos la música en los conciertos, Cds... Y nunca nos paramos a pensar en que esto también es música. Muy buen experimento.
Gracias Gustavo.

Alberto Daza dijo...

Hola yo hice un comentario pero no se ha guardado por lo que veo.
Yo pienso que la mayoria de la gente solo piensan que algo es bueno cuando hay algo que tedice "esto es bueno" por ejemplo: en el caso de un cuadro que está en un museo y un cuadro que lo están vendiendo en la calle, quiero decir que la gente piensaque el que esta en la calle es porque es tan malo que no le dan trabajo, creo.
Esto me ha recordado a un experimento que se hizo que consistia en poner un dibujo hecho por niños que no saben apenas dibujar, luego le preguntaban a la gente sobre ese cuadro y decian que era genial.
Por eso pienso que la mayoria de la gente reconoce el "arte" en un contexto que se tenga asociado con el "arte".
Espero que me entendais

juan benítez 1ºb dijo...

está muy divertido profesor lástima que nadie lo aprecie

keekaa...!! dijo...

esverdad lo que dice juan es una pena con lo divertido que es

Irene Lorite 1º B dijo...

Me parece increíble que la gente pase de largo de esa forma, sin ni siquiera mirarlo... Estas cosas son las más maravillosas del mundo... y casi nadie las aprecia... Es una verdadera lástima...

Irene Lorite 1º B dijo...

Me parece increíble que la gente pase sin ni siquiera mirar al violinista... Ya, casi nadie echa cuenta de esas cosas... Es una verdadera lástima...